Visión y Misión

El mundo cambia vertiginosamente, lo vemos en la familia, en la juventud, en fin, en todo. Por eso creemos que la iglesia tiene que estar en la posición correcta para dar respuestas a las necesidades que se presentan y a los cambios. Tenemos una visión no solo para la ciudad sino también a las naciones, como lo dice nuestro nombre, Ministerio Visión Cristiana a las Naciones.

Nuestra carga es llegar a las familias y es por esto que somos un Centro familiar, una escuela de vida. Nuestro anhelo es llegar a cada familia y transmitir principios y valores fundamentales que fueron olvidados, que cayeron en desuso o dejados de lado.

Para nosotros es muy importante la enseñanza que pone bases sólidas en las vidas de las personas para que estas sean capacitadas y tengan un buen crecimiento. En el Centro Familiar somos formados, animados, alentados para descubrir y desarrollar nuestro potencial, nuestro propósito y nuestro llamado para servir a la sociedad con el mensaje de poder.

Tenemos la convicción del crecimiento del Reino y trabajamos para ello reconociendo que la primera y fundamental tarea de todo miembro es la de evangelizar. Para esto es fundamental la compasión como la motivación primordial para hacerlo y creemos que mientras haya personas necesitadas en nuestra comunidad, la iglesia seguirá creciendo.

Somos una congregación donde buscamos la excelencia, una congregación de acción, de restauración, de sanidad y de amor.

Historia

En el año 2001 llegamos desde Argentina junto con nuestros hijos Sebastián y Natalia. Durante todo este tiempo hemos visto la fidelidad de Dios sobre nuestras vidas. Estamos en el sur de España, en la ciudad de Chiclana de la Frontera, Cádiz.

Desde que hemos llegado y puesto nuestros pies sobre esta amada y bendita tierra El Señor ha ido produciendo cambios extraordinarios en cada uno de nosotros y en la gente que pastoreamos, que en su gran mayoría son españoles. Hoy podemos decir que estamos establecidos en cuanto al lugar que ocupa la congregación en la ciudad, tanto en el nivel espiritual como edilicio.

Hemos pasado por muchos lugares, muchos cambios de domicilios pero en cada uno de ellos hubo un aprendizaje, desde principios de 2008 estamos en el lugar adecuado para este tiempo y para las necesidades que tenemos.

Estamos en un tiempo glorioso, como dice su palabra y nos apropiamos de ella “lo que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido a corazón de hombre, son las cosas que Dios tiene preparadas para nosotros”.

Hay gratitud en nuestras vidas y honramos al Señor por esto.

Pastores Sergio y Laura Torresi